sábado, 15 de enero de 2011





A los 30 años ya he conocido al príncipe azul. Lo convertí en papel y lo quemé.



Por suerte me quedan otros 30 para olvidarlo.

4 comentarios:

Maiko 舞子 dijo...

El problema viene cuando no se puede quemar y se guarda en un lugar secreto.
Besos, Maiko

Alvaro dijo...

Hay demasiadas princesas en coma profundo por ahí sueltas.

30 años de sopor no me parecen mal en tu caso.

Que disfrutes del resto de tu vida (a partir de los 60 o cuando sea).

amelie dijo...

Maiko...para mí "quemar" significa cerrar/acabar algo, que no olvidarlo. Y como bien dices, guardarlo. Que sea en un lugar secreto o no ayudará a agravar el asunto.
Sea como fuere nunca es fácil :)
Besos para ti tambien, Maiko.


Álvaro...tienes mucha razón, hay "demasiadas princesas en coma profundo", y eso es un peligro!!!!
Pero por suerte o por desgracia, existen porque también hay príncipes, caballeros, ogr@s, had@s madrin@s, meigas, soldados y sapos.
La culpa es del Sr. Disney!!!

Pero no pinta tan mal mi futuro existencial jejeje, no tendré que esperar a los 60 años para ser feliz pq a los 50 acabaré de pagar la hipoteca XD

PD: Sigo sin caer en la (deliciosa) tentación bolleril jejeje, pero eso no quita que me coma media tableta de chocolate con avellanas de una sentada, juassss!! El chocolate no me lo he prohibido jijiji

Besotes!

Alvaro dijo...

PD: Caerás... y espero estar allí para verlo (o invitarte):)